viernes, 16 de junio de 2017

Palabras prestadas #120

Os invitamos a conocer las nuevas palabras prestadas por Tomás Campo. Tienen hasta el martes 27 de junio, para hacer llegar vuestros poemas a la dirección: librodepalabrasprestadas@gmail.com

Antes de enviar tu poema por favor mira las bases en "¿Cómo participo?"



#120  Las Palabras son prestadas por Tomás Campo.


*Nota: Las palabras están al pie de la entrada.

Fotografía: Charles Olsen
Tomás Campo nació en Colombia, en 1994. Políglota, narrador oral, crítico literario y vidente. No se sabe con certeza si es budista o ateo. Practica yoga y meditación antes del desayuno. Se dice de él que mantuvo un tórrido romance con la lora Quica con la que convivió un año y medio.

Su infancia la pasó en una finca en Montería, Colombia, donde adquirió un gran repertorio de las expresiones vulgares del campo. Más adelante se radicó en Barranquilla donde fue criado por Irene Vásquez y perfeccionó su oralidad a base de vino, pan y leche. Sus borracheras son ampliamente conocidas en el vecindario.

A sus 23 años cuenta con una gran trayectoria en el ámbito de las letras y las artes escénicas. En el 2009 fue ganador de un concurso de oratoria donde se alzó como vencedor unánime por pronunciar con absoluta claridad el nombre del organizador, Roberto, en unas décimas improvisadas. También ocupó el primer lugar en un concurso de baile a ritmo de champeta y vallenato.

Es imagen del juego poético Palabras Prestadas donde secretamente ejerce de jurado honorífico. El poeta neozelandés, Charles Olsen, se inspiró en él para su poema Al loro (del libro Sr Citizen, 2011).

Actualmente Tomás prepara su primera novela y un seminario sobre comercio electrónico en Londres.



El viernes 30 de junio 2017 publicaremos los poemas.



El premio al mejor poema será el libro Una mosca en la sopa de Charles Simic de la editorial Vaso Roto

Sobre el libro: Charles Simic tenía siete años cuando cruzó a pie las montañas de Eslovenia junto a su madre y su hermano con la intención de alcanzar la frontera austriaca y dejar atrás la Yugoslavia comunista para llegar hasta París, donde esperaría el momento de reunirse con su padre, que había escapado a Estados Unidos. Este es tan solo uno de los episodios de estas memorias en las que también relata su infancia en un Belgrado bombardeado por unos y por otros, poblado de personajes dignos de una película de Kusturica; la llegada en barco a la tierra prometida, Nueva York; sus años de juventud bohemia cuando dudaba entre hacerse poeta o pintor, o su estancia en Francia como policía militar, sin olvidar hondas reflexiones sobre el porqué de la poesía.

«Sinceramente resulta imposible, para mí o para cualquier otro, afirmar que alguien posee un estatus especial en virtud de su condición de víctima», afirma. Pero sus peripecias son muy singulares y su mirada, excepcionalmente inteligente, sensible, socarrona y original.


Más información sobre el libro en Vaso Roto Ediciones





*(loco, lavar, culo, lorito y Lorena.)

Poemas prestados #119

Muchas gracias a todos los que nos han enviado sus poemas con las palabras prestadas por Clara Cordón en la panadería Panifiesto, Lavapiés. Te animamos a que sigas participando en la edición ciento veinte que empieza el viernes 16 de junio del año 2017.

Premio al mejor poema seleccionado por la editorial Cuadernos del Vigía. Enhorabuena a Juan M. Santiago León quién recibirá el libro Vosotros, los muertos de Ginés S. Cutillas de la editorial Cuadernos del Vigía




A continuación publicamos los poemas escritos a partir de las palabras prestadas:
manglar, océano, tortuga, corteza y levadura.


❆ ❆ ❆



PARAÍSO PRIMERO


La oficina era un tupido manglar
donde
se amaba a golpe de machete.

Así que miraba a Karmowska.

De su atril colgaba un océano cualquiera
nadie te hace favores en Agosto,
seguro que lo pensaba
y yo no era
precisamente
un pirata de Isla Tortuga
dispuesto a regalar
dos días de vacaciones.

Lýa y Karmowska paseaban juntas por Malasaña
buscando esa panadería ecológica
donde la masa madre era El Dorado prometido
y la levadura un turbio consuelo del amor afterwork.
Es una verdadera pena
que en estos tiempos de postverdad
nadie quiera rascar debajo de la corteza
para encontrar las cenizas del Paraíso Primero.
Pegada al metacrilato, una gota reseca de agua de coco
/ Fundido Entrelazado /
el excel - cálculos de estructuras
Karmowska disimulando el placer de ambas.

La imagino en bikini (selfie filtro Valencia)
playas de Phuket (editado con Adobe Premier)
                                 / no hago más
que pasar
sus fotos de instagram
y después
gasto las noches enteras
visionando youtube
pautando las curvas de sus senos
google : topless ibiza 2013
Formentera 2011
Maspalomas 2015
a veces con Lýa
otras con amigas
felices alegres contentas
luminosas / mojito

enamoradas de la vida /  Pachá
                                 / hoy he regresado al trabajo
y me han comentado
que Karmowska ya no volverá
nunca jamás
                        / de la disco Amnesia.

Juan M. Santiago León
Arganda del Rey, Madrid, España

www.sub-let.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Hay palabras

Hay palabras
que quebrantan las alambradas
de la muerte,
calles amotinadas que bailan cogidas de la mano;
son levadura de besos que fermentan pasiones.

Hay palabras
que galopan como árboles desnudos
en busca de manglares,
a su paso saludan frutos y aves;
son océanos puros que te coronan de celeste.

Otras son de nieve,
que ciegan la paz sagrada
de los mismos dioses,
tortugas errantes con mortaja de salves;
son lagos de balas que secan las voces.

Cuando todas callan,
quedan aquellas que crecen
en los archipiélagos heridos,
naves que defienden las flores
de la intemperie;
son las palabras de tu boca sin corteza
que desangran versos
en mis humedades.
En ellas,
de mis soledades,
no conservo nada.


Keka Conesa
Sevilla, España


❆ ❆ ❆



En la corteza del manglar
el océano graba
los nombres de las algas.
El sol es levadura
que hornea la espuma.
Mañana volverán las tortugas.


Pon
San Isidro, Alicante, España


❆ ❆ ❆



Inmolación

«¡Querida tarde de embriaguez; bendita velada!» Aunque solo sea por la máscara que
nos has otorgado. Te confiamos; ¡Oh método! No olvidaremos que nos has glorificado.
Tenemos fe en el veneno. Sabremos entregarte toda nuestra vida, todos los días.
¡Ha llegado el tiempo de los asesinos!
ARTHUR RIMBAUD.


He domesticado tortugas negras en los manglares, cerca de Baton Rouge.
He bebido, a saco, con brutales comedores de bocas en bares de San Juan de Luz;
aprendí de ellos la importancia de la horizontalidad de los cuerpos.
He dialogado, paradoja patibularia, con juntacádaveres
en el condado de Orange donde los límites de sus cercados territorios
eran las costras roñosas de sus paredes,
sodomizadas por balas católicas.
Pasado un tiempo convoqué, arrogancia de Ángel caído, aunque es un bulo,
una fábula, a todos los dioses con los que había tenido trato, unos bárbaros, otros ya
domesticados.
Peleles de la tierra, del cielo y el océano se arrodillaron y me aconsejaron en distintas
jergas, confusos por llegar al final del concilio:” Lleva la ponzoña en la ralea”.
Comprendí.
Regresé al margen, continué exterminando, torturando y deshuesando.
(Reconozco mi brutalidad, va de oficio).
Mi apostolado se hizo global, incondicionales de distintos colores abrieron filiales
coquetas con brillo de cierta humanidad.
Los únicos momentos de quietud eran para penetrar, tumbar y aplastar contra los muros de lupanares.
Ahora en el hueco del vientre de una mujer anónima, junto a mí una ración de levadura,
(bastante tranquilidad para mis estrenos)
Fermentaremos al unísono.
Llevo la moneda bajo la lengua, Caronte me espera acariciándose las manos; los
colmillos afilados.
No tengo aprensión, me aguarda el edén,
solo me preocupa el cambio de temperatura al volver a nacer.


Pedro González González
Madrid, España


❆ ❆ ❆



—¿ Tiene sueños ?

—«Esculpo la corteza de la noche
en un manglar de sueños disfrazados.
Me sumerjo en un océano de nubes,
lejos de la rutina y los cristales
en un hogar sin luz que a nadie importa
dónde se amasa el pan sin levadura
se mastica tristeza entre las ramas
y yo puedo ser pez o enredadera
tortuga silenciosa entre los juncos.»

—Este es mi sueño, doctor,

—«Adoro la luz.
Vivo en Madrid, en Lavapiés.
Tengo los pies en la tierra.
No tengo para pagar mis facturas.
Me he cortado las venas.
En frente de mi casa hay una tienda de animales.
Yo nunca tuve uno…»


Lola Álvarez Feito
Madrid, España

midulcerutina.blogspot.com


❆ ❆ ❆



con la tenacidad de una tortuga
danzas en el océano
de fondos transparentes
y en el turbio manglar buscas refugio

quién pudiera seguirte a tu guarida
y en esa levadura de marisma
levantar tu corteza y abrazarte
para vencer tu timidez innata


Pedro Bernal
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Al manglar construido de la compañía.

«Del océano rodante de la multitud», Walt Whitman

Vuelve alígero del océano, amor mío,
pues no soporto las noches desiertas,
las cuáles no contienen, ya, el reflejo de la luna.
¿Te he dicho que la soledad me abruma?
Me siento solo por más que me empeño.

Además, este grande océano
se ha vuelto demasiado loco y
desbocado, no existe sustento suficiente para contentarlo,
ya no da, sino quita.

Ven al manglar que he construido,
con los trocitos que tu me mandaste,
son como ofrendas de flores,
en él se escuchan los perfumes de la vida,
¿no te lo crees?,
aquí todo tiene cabida,
las tortugas se mudaron, dicen,
que es más fácil cambiar de estado.
¿Sabes? se navega lento, no como en el océano,
que es atravesado exclusivamente por cuatro.

No recuerdo haberte dicho que el otro día,
encontré en la corteza de un árbol, los versos,
que me dijiste cuando nos conocimos,
levadura de nuestro amor, aquellos sacados
de un poema de Whitman:

«Te amo, pronto habré muerto,
larga es la distancia que he recorrido sólo para mirarte y para tocarte,
Porque no podía morir sin haberte visto,
Porque sentí el temor de perderte».


David Sánchez Cruzado
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Esa leve intensidad de las certezas

Hay noches que viven de recuerdos
y ocultan sus desgastes
con la mística mirada
de los fríos ojos
de la Luna,
refulgente plegaria
que se escapa
al collar dorado
de los días.
Hay días que pasan esculpiendo
inacabadas formas que te minan
esa leve intensidad
de las certezas
cuando observas
los altares
de la Tierra
en su corteza:
los roquedos
las arenas…
la profunda astucia
de las aguas
que desgastan sin piedades
superficies olvidadas
del aguante.
Hay granos que viven de recuerdos
por océanos que alaban lo gigante
y degluten tortugas
sin avance.
Hay escamas que se escapan por montañas esmeraldas
y descansan en las playas de manglares,
siempre en duda de ser agua
o ser del aire,
de ser todo funerales,
levadura de un desgaste
que nos habla lentamente
de la pena del pasar
para quebrarse.


Vicente Javier Fernández Gómez
Añastro, Burgos, España

vicentejavier-f.blogspot.com


❆ ❆ ❆



A virginia woolf

Tu espíritu fue un manglar acostumbrado a mareas
pero acechabas desconfiada el movimiento de las olas.

Fue el recuerdo persistente de pausados naufragios…,
tu corteza desconchada de madero a la deriva,
no resistió el último envite.

Virginia,
tu nombre de vestal era un escarnio
a tu corazón de amazona,
latiendo enfebrecido con la pluma.

Amaste a partes iguales,
fuiste Orlando insomne,
levadura del amor y de la muerte.

No fue, tu casa, caparazón de tortuga,
sí fue, tu alma, acantilado pulido
por la furia del océano.

Tus alas eran de papel
donde la tinta soñaba
con una habitación propia.


Carmen Hernández Montalbán
Guadix, Granada, España


❆ ❆ ❆



Como he nacido Piscis
y de manera particular
nado siempre entre dos aguas,
ya me he dejado atrapar
por la singular belleza
que me produce el pensar
en un inmenso océano,
y de la zona tropical,
Ecosistemas costeros
tan frágiles como bellos,
la hermosa biodiversidad,
mezcla de río y de mar
que se encuentra n el manglar,
en la húmeda espesura,
árboles tolerantes a la sal
y las ramas de arboleda;
sedimentos retenidos
que permiten albergar
varías especies marinas
que me invitan a soñar…

La tortuga que en el agua
ágil se muestra al nadar,
en tierra, es más bien lenta,
pareciera al caminar
que lleva "la casa a cuestas".

Después de visión tan grata
me apresuro a retornar.

Mi hogar me ofrece la paz
y como se hiciera antaño,
en un buen horno de leña
voy a hornear rico pan,
que tomará consistencia,
ya que con la levadura
y amasado con cariño,
una espléndida apariencia
cobrará sin duda alguna,
su rica y dura corteza
hará para mí un deleite,
cortado y en rebanadas
blancas, tiernas, excelentes,
listas para hincar el diente…


Hortensia Ayuso Oliva
Torremocha de Jarama, Madrid, España


❆ ❆ ❆



El pan de Darwin

La actividad tectónica de los fondos marinos
daría forma a unas islas tan antiguas
Se encontraron cerámicas de algunos pueblos incas
antes de la llegada de barcos españoles
Mercator, entre otros, incluiría su silueta
en mapas realizados con enorme destreza
Los primeros colonos, en su mayoría ingleses,
tendrían gran interés en las ballenas

La corteza del cuello de la tortuga quieta que duerme en el manglar
vista por Charles Darwin desde su barco al sol en el océano
                                                                    en la absoluta calma
era el bocado tierno de un pan blanco como el Gran Mar Pacífico
Levadura del sueño bajo el mediodía tórrido
                                                                    masticada en silencio

José Miguel Gómez Acosta
Granada, España

www.margenesarquitectura.com


❆ ❆ ❆



PAN CON AZÚCAR

Palpaba la arena,
jugaba con el ir y venir de las olas, la espuma,
la libertad de la niñez, la inocencia.
El burbujeó espumajo rebosaba sus manos
en un intento de atrapar el océano.
Torneaba el caparazón de tortuga con sus dedos diminutos,
deambulaba por su corteza orgulloso,
sus manos de manglar dejaban su rastro en ella.

Sintió la levadura de su ser en un trozo de pan con azúcar.


Ana Belén Solbes Llinares
Benidorm, Alicante, España


❆ ❆ ❆



Os doy las gracias
y cuando mi mano salte por las vuestras
en su inevitable vehemencia,
podréis intuirla enamorada.
No hay despedida, vosotros sois el viaje
yo la hoja de papel en vuestra lengua.

Os saludo desde la supervivencia.
El depredador murió de soledad
cuando escuchó vuestra canción
y como tortuga de manglar
parezco hoja, roca o charca
en la quietud del alma del paisaje.

Un huerto de silencio necesito.
Dejadme disfrutar mientras os miro,
que os llevo entre las palmas del aliento
y acaricio vuestra letra como amante
de la piel que lo condena y lo retuvo.

Regresad el grito hacia el camino
y el camino volverá a llover los frutos
en el nombre de sus hijos inmortales.
Yo elijo quedarme aquí sentado
contemplando vuestro océano de versos
mientras regáis los años de sequía
con Cinco Palabras de tormenta.

Sois levadura de alimento del futuro,
caricia en la corteza de la herida,
amigos poetas, sanadores.
Madrugo cada día en vuestras voces
y sin permiso, os convido a cantar estas:

(Gracias, por, hacerme, tan, feliz)

Haced con ellas lo de siempre,
crear la vida.


Suso Torriente
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Crece sin levadura tu océano arahuaco,
Crece y crece
hasta inundar
mis ojos y manglares.
Despacio
a paso de tortuga de carey
peina y peina
así, así
el pelo intransitable de mis ralos deseos
sin corteza.


María Rosario Sánchez-Carrasco Rodríguez
Murcia, España


❆ ❆ ❆



Tiro migas y
cortezas de pan
a las tortugas,
que parecen mantener
un diálogo callado
con la nostalgia
a levadura fresca
de los restos
que les voy dejando,
quiero creer,
que cuando defequen,
los restos cruzarán océanos
e irán a parar a algún manglar
donde ayudarán a fermentar
la vida,
las tortugas, me miran
no sé si intuyen lo que pienso
se ríen burlonamente
y me pregunto,
¿sufrirán de estreñimiento?
y mis sueños de vida
se ahogan en el sucio mar
de mis tormentos.


Manuel de los Reyes Díaz García
Gáldar, Las Palmas, España


❆ ❆ ❆



Aventura cíclica


Miles de kilómetros
surcando el océano
la tortuga no olvida
vuelve a su “pueblo”
manglar custodio
de su forma anterior.

Ha regresado
como ya hicieron
sus ancestros
a desovar
en el mismo lugar.

Tumbada en la arena
su caparazón corteza
escarba, escarba…
deposita
el futuro
lo entierra.

El calor del refugio
levadura
hará crecer
los óvulos.

Al eclosionar
diminutas tortugas
emprenderán
veloz carrera
hasta alcanzar el mar.


Carmen Lafuente
Madrid, España


❆ ❆ ❆



ESO Y LO OTRO

Un océano encrespado
destino de cielo gris
Levadura en bote antiguo
trabajo y precariedad
La corteza descarnada
cultura de emigración

El manglar en el invierno
la ciudad en soledad
La tortuga caminando
el reloj de la ambición

Un océano calmado
hado de amor y de paz
Una levadura actuando
poesía natural
Corteza saboreada
comida de Navidad

El manglar en primavera
hogar para el dulce estar
La tortuga en una playa
tiempo de verano al sol


Julio Alcalá
Castellón, España

Julio’s Blog


❆ ❆ ❆



CAMINAR


Dame lo que tú no sabes
Cuando el momento sea de oro

Si la tortuga anduviera en derredor
El envés del murmullo sería mar

Tú continúas
Mientras espero lo no deseado

La dura corteza del existir
Ensaya levadura en la savia
Como raíces de manglar
En salobres esencias
Anhelando el océano
De la muerte que arrastran las olas

Si te acercas a mi orilla
Enfángate hasta el dolor
Te acojo sin poder moverme
Haciendo silencio en reposo
Cuando la sal, furibunda, hiede


Alfonso Blanco Martín
Guadalajara, España

trasindependiente.blogspot.com


❆ ❆ ❆



El paraíso

Vegetación frondosa
de ese calmoso río,
lo pueblan aves ruidosas
anidando en el manglar,
cortezas de unos árboles
ancianos y retorcidos
inclinados hacia el agua
con ganas de nadar…

Ni la tortuga llega
con su tranquilo paso
al océano que al fondo
va perfilando ya,
descansaremos pronto
aquí llevo un pedazo
de pan con levadura
¡que a gloria nos sabrá!.


Carmen Barrios Rull
Leganés, Madrid, España


❆ ❆ ❆



Footprints

Canícula de estío, sudor,
líneas limpias de horizonte en el océano
y pequeños espejismos que se elevan verticales
en al aire por el calor.

Como una tortuga lenta, me desperezo y avanzo
dejando mi huella por la arena de la playa
para internarme por las sombras del manglar
de este trópico que no parece acabar.

La luz que me ciega aún es el motor
de la certeza
de que el tiempo se amasa
obrando pequeños milagros
diarios que crecen
y se endurecen
dejándome un caparazón:
una pátina crujiente y dura
como la corteza
de un pan cocido al horno
con su levadura.


Gabriel Merino
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Viaje

Manglar turbio, poco claro.
El agua choca y salta, golpea y suena.
Unas veces a llanto, a susurros largos.
Otras a risas, a labios alados.

Una mezcla espesa de levadura y mar
cubre mis piernas hasta la cintura.
Mis pies ciegos tropiezan,
pisan el azar, caminan a tientas.

Como lentos caparazones de tortuga
rozan aristas abiertas, relieves blandos,
cortezas de carne viva que palpita.

Confortable. Confundido.
Océano dulce. Saliva Caliente.


Jöel López Astorkiza
Haro, La Rioja, España

elavionamarillo.wordpress.com


❆ ❆ ❆



ANDARES OSCUROS


Recorro mil manglares y océanos
en tu busca, siempre desde ayer siempre,
y no respiro, sin que en ti me siembre,
más de tres siglos con sus años.

Mi corteza de luz y huesos blancos
no me sostiene, es una tortuga
sin vuelo y sin Aquiles, toda arruga
y barbecho, un cielo sin barrancos.

No busco mal, amor, y no te encuentro.
Pregunto a todo lo que es vida; nadie
te vio jamás por estos muros.

Tú, levadura fértil de mi adentro,
ven rauda; que tu epifanía irradie
lumbre sobre mis andares oscuros.


Karlos Linazasoro
Tolosa, España


❆ ❆ ❆



Y la tortuga
nadando sobre el manglar
buscaba la levadura,
el cofre hundido de su origen,
el retorno al océano,
pero eran barrotes
la corteza de los árboles hundidos.


Eduardo Benítez Romero
Majadahonda, Madrid, España


❆ ❆ ❆



¡ Ay corteza de Luna!
reflejada
           inmenso Mar.

Luna de levadura
           encanto...
hecho de brisa
           pan.

Océano sagrado
confundido
de tortugas marinas
aguas salobres,
raíces de manglar.


Lola Deán Guelbenzu
Majadahonda, Madrid, España


❆ ❆ ❆



Mar


En mi ventana
veo el océano
manglar
geográfico
de mi acuario
que desembocadura
al mar de mi
tortuga
que regresa con
su corteza
de estrellas de mar
levadura de sus
algas que son su pan.

Y yo leo
su ruta, con la concha
de su orientación
caparazón
de brújula
de riqueza.

Tesoro
de ondas
que son
música para
la luna.


Martha del Pilar
Un Pensamiento


❆ ❆ ❆

viernes, 2 de junio de 2017

Palabras prestadas #119

Os invitamos a conocer las nuevas palabras prestadas por Clara Cordón en la panadería Panifiesto. Tienen hasta el martes 13 de junio, para hacer llegar vuestros poemas a la dirección: librodepalabrasprestadas@gmail.com

Antes de enviar tu poema por favor mira las bases en "¿Cómo participo?"



#119  Las Palabras son prestadas por Clara Cordón.


*Nota: si por algún motivo no puedes oír
las palabras están al pie de la entrada.

Clara Cordón es parte del Kowabunga Ecoproject, una asociación ecoturística española que se dedica a la conservación de las tortugas marinas en la costa de Oaxaca, en el Pacífico mexicano. Lo que propongan es que les acompañes para vivir con ellos un viaje diferente, una aventura para participar de un desarrollo sostenible en un entorno salvaje y único, en el que puedan convivir diferentes culturas.
www.kowabungaecoproject.com





Panifiesto está en la calle Mesón de Paredes, 10. El principal objetivo de Panifiesto es la elaboración y venta de panes agroecológicos de calidad. Creen que otro sistema agroalimentario es posible, más justo y equilibrado con las personas y el planeta, y quieren contribuir a ese cambio con su trabajo, energía e ilusión. www.panifiesto.es



El viernes 16 de junio 2017 publicaremos los poemas y una nueva selección de palabras.



El premio al mejor poema será el libro Vosotros, los muertos de Ginés S. Cutillas de la editorial Cuadernos del Vigía

Vosotros, los muertos, a veces estáis incómodos y queréis salir de vuestras tumbas, o de la zanja en que os encontráis, o escapar del Hades, aunque habitualmente experimentáis peculiares rutinas: la babel políglota, la invisibilidad, el interminable cambio de nombre ―nombre que puede resultar un curioso escondrijo―, en un mundo de lápidas, donde se encuentran inmortales solitarios o se celebran especiales cenas de exalumnos, y por el que circula el último tren…

He aquí más de medio centenar de minicuentos ―con una micronovela― donde, en un entorno generalmente mortuorio o con la parca al acecho, conocemos múltiples facetas de un panorama, por lo común fantástico, en el que no faltan los asesinatos, los espectros ―y ciertos monstruos―, las resurrecciones, los laberintos de lo cotidiano, o referencias míticas…

Ginés S. Cutillas, excelente teórico y autor del cuento brevísimo, demuestra en este libro, con tanta destreza como imaginación, que el microrrelato es la instantánea narrativa más adecuada para captar las extrañezas de la realidad.

José María Merino


Más información sobre el libro en Cuadernos del Vigía




*(manglar, océano, tortuga, corteza y levadura.)