viernes, 10 de febrero de 2017

Palabras prestadas #111

Os invitamos a conocer las nuevas palabras prestadas por Isabel Navarro. Tienen hasta el martes 21 de febrero, para hacer llegar vuestros poemas a la dirección: librodepalabrasprestadas@gmail.com

Antes de enviar tu poema por favor mira las bases en "¿Cómo participo?"



#107  Las Palabras son prestadas por Isabel Navarro.


*Nota: si por algún motivo no puedes oír
las palabras están al pie de la entrada.


Fotografía © Beatriz Olalde
«Nací un 10 de junio en Petrer (Alicante), cinco días antes de las primeras elecciones generales democráticas de 1977. La colección de cuenta cuentos de Salvat (rec rewind stop) me dio vocabulario y me salvó del aislamiento. La autobiografía de Isadora Duncan me dio ganas de bailar (y de tener amantes extranjeros). Por culpa de “Todos los hombres del presidente” me hice periodista. Porque soy de pueblo y mitómana, estoy felizmente hipotecada en el barrio de Lavapiés.
Siempre he escrito poemas: los primeros para darle gusto a mamá y que se los guardara en la cartera; después, para que mis ex novios se sintieran culpables y lamerme las heridas; también he escrito para ser una persona más interesante y bohemia. La verdad, nunca con placer, sino con la misma insatisfacción que me aqueja en la cocina, en el espejo, en el trabajo y en la relación conmigo misma. Hoy escribo para no ser estéril. También por ambición: la ambición de decir algo que signifique algo; el deseo de que las palabras pesen y ocupen espacio, que importen. Escribo para transformar la realidad y me lo creo. Escribo porque la vida cotidiana me abruma y el sueldo no me llega para pagar dos sesiones de psicoanálisis a la semana. Para que el mundo se me ensanche hacia dentro: para estar lejos de mí-conmigo. Contigo. Sola.
Quienes me conocen saben no cojo el teléfono o tardo siglos en contestar a los correos (a veces no lo hago jamás). Si eres un damnificado, perdóname.
Soy feminista, pero relativista. Atea, pero relativista. Madre, pero relativista. Obrera, pero relativista. Gorda también cuando adelgazo. Si eres un damnificado, perdóname.
Estudié Ciencias de la Información y me decepcioné al instante, aún así no he dejado de hacer periodismo y/o poesía ni un solo día de mi vida. Entre líneas, con lentitud, con escozor. Las veces mejores, mezcladas. Mi primer libro de poesía se llamó Las nanas que me cantó Atenea. Tenía 19 años y ganó el premio Paco Mollá, pero ahora me da un poco de vergüenza.
El segundo, Inane, obtuvo el premio el Blas de Otero de la Universidad Complutense de Madrid y es un delirio surrealista y cifrado sobre los placebos de la cocina, la bulimia y el hambre. Mucha gente no se enteró de nada, pero a los poetas suele gustarles porque es un poco del silencio y tal.
Cláusula suelo, mi último libro, trata sobre el mínimo común múltiplo, la burbuja y el amor enladrillado. Sobre todos los recibos que hay que pagar para ser una familia de clase media. Sobre la vida que está aquí y no en otra parte. Sobre cruzar la calle y parir y el bricolaje. Sobre los seres nuevos de carne y hueso que hacen que la realidad sea. Pero mejor te lo compras y lo lees. Si eres un damnificado, perdóname.»

El viernes 24 de febrero 2017 publicaremos los poemas y una nueva selección de palabras.



El premio al mejor poema será el libro Cláusula Suelo de Isabel Navarro de la editorial Huerga y Fierro

La intimidad en tiempos de crisis es el tema del segundo libro de poesía de Isabel Navarro. Un relato lírico que equipara la burbuja inmobiliaria y financiera con los primeros estadios del amor, trazando una línea vital desde el desclasamiento y la felicidad a crédito, hacia la precariedad económica y emocional.
Escrito en un tono confesional que, por momentos, se desliza hacia la prosa, Cláusula suelo trata sobre todos los recibos que hay que pagar para ser una familia de clase media. Sobre cruzar la calle y parir y el bricolaje. Sobre los seres nuevos de carne y hueso que hacen que la realidad sea. Sobre el impacto de la maternidad en el ser y en la pareja. Sobre lo difícil que es, a veces, cuidar. Sobre las derramas. Sobre la cláusula suelo, entendida como principio de realidad y como eso que nos han arrebatado, pero también como límite de la caída. Trata sobre cómo es ser muchas mujeres, o más o menos una, pero siempre escindida.


Más información sobre el libro en Huerga y Fierro




*(madre, uralita, resquicio, antelación y deseo.)

Poemas prestados #110

Muchas gracias a todos los que nos han enviado sus poemas con las palabras prestadas por Ó Bhéal en Cork, Irlanda. Te animamos a que sigas participando en la ciento once edición que empieza el viernes 10 de febrero del año 2017.

Premio al mejor poema seleccionado por la editorial Cuadernos del Vigía. Enhorabuena a Gonzalo Benito Merino quién recibirá el libro El agua recobrada –Antología poética de Luis Armenta Malpica de la editorial Vaso Roto




A continuación publicamos los poemas escritos a partir de las palabras prestadas:
puerto, opción, siempre, consentir y huesos.


❆ ❆ ❆



Los olvidados

Pasan los años y pasan los muertos
por las páginas mudas de la historia
la amnesia no es tener poca memoria
sino una moral de valor incierto.

El Sinaia jamás atracó en puerto
sino que en el océano de la gloria
naufragó para que aquella victoria
convirtiera el oasis en desierto.

En los caminos a los secarrales
duermen los huesos de los que soñaron
con la opción de sembrar luz en los prados

pero por consentir los generales
cantos de insolaciones acabaron
los olvidados por siempre olvidados.


Gonzalo Benito Merino
Madrid, España

marineroenmarte.blogspot.com


❆ ❆ ❆



Soy el navegante,
el hijo consentido de las sirenas,
el que siembra nostalgia sobre sus hombros
y en sus miradas de salitre siembra tu ojos.
Caerá sobre los que aguantamos la respiración
encima de las aguas, un planeta con tu nombre
y una estrella con los colores de la espera.
Son tus manos farolas,
la única opción para seguir el rumbo,
y solo hacia su encuentro
podrán mis huesos dejar de abanderar un mástil
y hacerse gaviotas, carroñeros del abrazo en la orilla.
Llorar no es una buena opción para los que sabemos
que navegar te hace ser hombre y destino,
pero solo llegaremos a puerto,
quienes presagiamos en cada tempestad,
el olor a tierra de una boca, el único hogar posible
que siempre nos espera.


Suso Torriente
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Opción A
Escayolar hueso quebrado eyacular tuétano.

Opción B
Nadar hasta el puerto no hay puertos.

Opción C
Desangrarse siempre.

Opción D
Consentir sin anestesia enderezar huesos.

Opción C

Opción D

Opción C

Opción D

Opción C

Opción C

Opción C


Pon
San Isidro, Alicante, España


❆ ❆ ❆



Si los puertos fueran lugares
seguros para amarrar nuestra flota
de huesos y sentidos,
entonces sería una opción fiable
poner un faro en medio de la noche
como luz guía; pero no se le puede
consentir ninguna tregua al esqueleto,
ya que luego se acostumbra
y termina por pasar factura
con estruendo de goznes y carracas.
La vida siempre acaba
en un mar de cenizas.


Custodio Tejada Cruz
Guadix, Granada, España


❆ ❆ ❆



Y flotar desnudo, resumido

Tan sumido siempre como en mares de mil dudas
con corrientes que se escurren y te llevan
al azar de sus desmanes.
Y arribar por siempre en esos puertos
donde seres con sus huesos demacrados
se eternizan infelices o asustados.
Consentir mirarlos como aquel que observa
con los ojos predispuestos al fracaso,
sin sentir —acaso — que esa opción será un mandato
que te arrastre nuevamente
a vagar por esos mares
que entre dudas
reconocen sus instantes.
Y flotar desnudo, resumido,
en corrientes que te escinden.
Y aspirar —en cambio—
a otros mares sin sus dudas,
donde el agua es ya ceniza
y ese polvo sea brisa
que derrame
todo el aire
que te falte
en los días
que te bañen.


Vicente Javier Fernández Gómez
Añastro, Burgos, España

vicentejavier-f.blogspot.com


❆ ❆ ❆



898

Abrir hueso a hueso las entrañas del dolor
por no consentir todas las llegadas a puerto
que están veladas por el nunca de las fronteras,
que marcan el fin, siempre, de todas las mañanas.
No hay mañanas, no hay opciones, hay mármol, hay huesos.


Lydia Alcaraz
Madrid, España

sinlapretensiondecasandra.wordpress.com


❆ ❆ ❆



Cantos de sirena

¿Qué determina la forma?
Las normas.
Y ¿qué reprime pasión?
La prisión.
Y ¿qué genera tendencias?
Inercias.
Para romper coherencias
en la versificación,
he de saber la función
de normas, prisión e inercias;

Porque,

  si el cambio mueve las reglas de la vida
en todos los estadios; y duele
que en el río revuelto de las letras
quiera llegar a puerto
sin haber navegado el ancho mar;

  si en una nao me muevo por chiripa
con una condición
tomada como opción, o sin opción,
y reservo mis carnes y mis huesos
a la confrontación de los derechos;

  si consiento en
parangonar mi verbo
al erudito acervo
de aquel que se curtió en augustas lides;

  si, pródigo en las redes, arrogante
de cada singladura,
con vanas imposturas
pulida en el cuaderno de bitácora,
la presumo mejor a cualquier otra
por suerte, carambola, azar o potra,

  actúo inconsecuente;
  obtuso; vanidoso e incongruente,
pues que para poder romper las reglas
siempre será preciso conocerlas.


Pedro Bernal
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Webcam

No tenemos otra opción.
Siempre se repite el mismo ritual:
datos fluyendo a través
de un puerto 2.0;
píxeles huérfanos de caricia
y orgasmos pregrabados.
Y el miedo
que no consiente
que comprobemos
a qué saben
             nuestros huesos.


Dudu Fdez
Villamuriel de Cerrato, España


❆ ❆ ❆



Experimentas la pérdida del corazón
en los días donde tus huesos pesan más;
enmascarando con profundas opciones
las palabras de protesta que no has gritado

Como en los días primeros, en los que los dulces
se perdían de tu vista y de tus manos
y afluentes de ira inquietantes, pretendían
quitarte la candidez de las tardes en el jardín

Te quedas consintiendo tus propias excusas
y no buscas en todas partes tus razones,
mientras tanto los vicios cubren de humo la verdad

Siéntelo entonces,
Respíralo de nuevo,
Suéltalo siempre,
no te quedes anclado al puerto,
avanza como antes lo hacías
aunque la herida estuviese abierta


Julián A. Osorio L.
Medellín, Colombia

www.inksidepoesia.com


❆ ❆ ❆



El aprensivo

Oye, tengo la opción
de contar brevemente
sobre la enfermedad
de estos huesos que fallan.

Siempre voy a lo mismo
ya que soy recurrente,
aprensivo y pesado
si escuchas, me halagas.

Nos iremos al puerto
ver los barcos serena,
si te aburres no esperes
consentir que me vaya.

Miraremos tranquilos
esa luz que bosteza…
nos diremos lindezas
cuando el día se acaba.


Carmen Barrios Rull
Leganés, Madrid, España


❆ ❆ ❆



"Por tanto amarte…"

Venga a mí la luz, no veo
prende una vela, enciende un candil
que sin luz no puedo
mis huesos crujen
mi vista flaquea
no soy nadie, podría ser cualquiera
esa misma de ahí
ni siquiera opción soy
soy nada…
y antes fui hoguera
tormenta
águila rapaz a tu encuentro
y ahora puerto
soy puerto, puerto sin dique
sin barcos, sin velas
y te espero
siempre espero…
en esa constante espera
por amar
tus manos, tus besos
consiente tu cuerpo
te pido
en ese consentir de espera
que siendo hoguera
consentí, por tanto amarte, ser puerto
ser puerto, en espera…


Marian Orruño
Bilbao, España


❆ ❆ ❆



El joven nieto y el abuelo muerto

Nieto, barco que salió de su puerto
su presente es la opción del navegante.
Sangre que en virgen vena fluye siempre
con deseos y sin consentir miedos.
Beso que espera obtener el iluso
por el sexo calado hasta los huesos.

Muerto, barco que ya llegó a su puerto
sin opción a navegar, sin patrón.
Hambre de velas, ida para siempre,
sin consentir un sol para partir.
Rezos, lanzan al viento por sus huesos
las olas que valiente surcó a solas.


Julio Alcalá
Castellón, España

Julio's Blog


❆ ❆ ❆



Las partituras perdidas de Obscure Records

Obscure Records fue un sello discográfico
fundado en 1975 por Brian Eno para grabar muzak,
música multipistas, experimental y de ambiente, que editó
menos de quince discos, como aquel de la orquesta
para un café de pingüinos o el “Music for Airports”,
que era como una opción para esas tardes
que perdemos en una repetitiva espera.

Siempre que escucho el trabajo que grabó
Gavin Bryars para inaugurar la colección,
bajo el título de “Sinking of the Titanic
imagino al orgulloso monstruo zarpando del puerto
de Southampton y a la banda de Wallace Hartley
tocando, al final, “Otoño” o “Más cerca de ti, Dios mío
en el Atlántico Norte
antes de que los huesos de la mayor parte
del pasaje reposaran en el fondo del mar.

Oigo de lejos la sirena del Carpathia y me estremezco
sabiendo que busca supervivientes en la fría oscuridad.
Música de ambiente: no consiente el olvido.
Tanto que —ayer mismo se ahogó un gambiano
en el Gran Canal de Venecia ante la vista
indiferente de la concurrencia—
cien años después no deja de sonar.


Gabriel Merino
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Nuestra voz

¿Cómo convencer a la gente de que tenemos una llave
que abre puertas y cierra heridas?
La opción está en nuestras manos,
somos muchos contra el desaliento,
no quedemos impasibles ante las hojas caídas,
ante los huesos entumecidos por el olvido,
no consintamos el desgarro injusto de la intolerancia.

Alzad la voz sin miedo,
una voz clara que espante los temores,
una voz que siempre encuentre eco de otras voces valientes,
alzad la voz contra las fronteras,
contra el determinismo falso que condena
a los desfavorecidos.

Una voz firme, despojada de rencor,
nunca es demasiado tarde,
nunca es demasiado pronto,
de dar la palabra a tanta resignación enmudecida.


Carmen Hernández Montalbán
Guadix, Granada, España


❆ ❆ ❆



Descansen en paz los caminos pasados.
Te he nombrado mi puerto.
Escribo sobre el agua
a salvo de las opciones y sus ciegos contornos.
Acuna el mar mis pies vestidos de musgo;
ya no me pesa el viento.
Ando sin soledades sobre un pañuelo de espuma que deslumbra al esplendor nevado de la luna.
Puerto mío te llamo,
oxígeno sagrado.
Tu aroma arropa mi pecho
con una rosa húmeda de fuego.
Consientes el largo viaje
amamantando la espera de gozo
cuando desembarco en ti mis huesos
siempre al ocaso.


Keka Conesa
Sevilla, España


❆ ❆ ❆



Faro

Huesos de dinosaurio
es mi baúl de notas
opción para consentir
un vocabulario mío
que es un arco iris
de violín que
es música en el faro
del puerto.

Siempre como lluvia de
estrellas para
abrir el rompecabezas
piano de alas
del cielo.


Martha del Pilar
Italia

Un pensamiento


❆ ❆ ❆



PRESENCIA

Abro los ojos,
las pestañas de mi alma,
Muestran todo mi interior.
Me levanto de la cama pausadamente.
Muy lento, pero el cansancio no podrá conmigo.
Suena la alarma del móvil,
Es el momento de empezar la acción,
Al instante, enciendo el ordenador de sobremesa
Justo al lado una taza de café.
Tengo varias opciones,
beber o seguir la investigación,
Miro fijamente la pantalla,
veo en su reflexión, que dice continúa.
A continuación,
Pendrive conectado al puerto principal.
Que le ocurrió al sistema,
¿Qué esta pasando?
Opción segunda, Seguir investigando.
Están... intentando jugar con la persona equivocada,
No se puede consentir,
Ni voy a permitir, que esos hacker
Consigan su propósito.
Debo continuar.
Pantalla en blanco,
Aparece una frase, que así dice:
Siempre intentando hacerte el héroe.
Sonrió mirando fijamente a webcam.
Y digo: la diferencia entre vosotros y yo,
Es que las pruebas ya están … seguras.
El sistema se está librando de ese ataque.
Pero en su último intento
Aparece una imagen:
Un muñeco de vudú,
hecho con pelo y huesos de la chica asesina.
Otra prueba más…
Para la policía.


Israel Jubrias Cordero
Lardero, La Rioja, España


❆ ❆ ❆



Nunca tuve opción de decirte lo que sentía,
sin embargo siempre supieron mis huesos
a qué puerto debían arribar, y lo consentí.


Isabel Pérez Aranda
Benidorm, España


❆ ❆ ❆



Nacida en tierra firme,
pero buena Piscis soy,
siempre he sentido atracción
por cosas que el ancho mar
brinda, y muy a mi pesar,
al transcurrir de mi vida,
no he podido disfrutar
por falta de decisión.

Llamadas de las sirenas
que se oyen en el puerto
porque los barcos atracan,
ó porque otros se alejan,
por lo tanto, al zarpar
y al verlos ir y venir
¿desmesurado el trajín?
y el no saber qué elegir,
qué me supuso la opción
de siempre quedarme aquí,
no marchar y consentir
tener una vida plena
y en tierra firme vivir,
¿es felicidad al fin?

Por no alejarme de ti,
descubrí, sin esperanza
que sólo me quedan fuerzas
para mantener mis huesos
anclados, sin más deseos
que seguir siempre caminos,
de sobra ya conocidos,
y sin remedio trazados,
sin poder reaccionar
ni haberme dado el placer
de cumplir un viejo anhelo,
sin duda, sin merecerlo,
por siempre estar indecisa,
de sentirme marinera,
y en libertad navegar…
y procurarme la dicha
que en mis sueños sí tenía,
de estrechar lazos fuertes
con el cielo y con el mar.


Hortensia Ayuso Oliva
Torremocha de Jarama, Madrid, España


❆ ❆ ❆



viernes, 27 de enero de 2017

Palabras prestadas #110

Os invitamos a conocer las nuevas palabras prestadas de un proyecto hermano de Palabras prestadas de Ó Bhéal en Cork, Irlanda, que se llama Five Words (Cinco Palabras). Tienen hasta el martes 7 de febrero, para hacer llegar vuestros poemas a la dirección: librodepalabrasprestadas@gmail.com

Antes de enviar tu poema por favor mira las bases en "¿Cómo participo?"



#110  Las Palabras
son prestadas por Ó Bhéal en Cork, Irlanda, de su concurso hermano de Palabras prestadas. Son las cinco palabras utilizadas en el poema ganador (que puedes leer abajo) del Ó Bhéal 3º Concurso Internacional de Cinco Palabras, publicado en 2016:


puerto

opción

siempre

consentir

huesos


Fundado y dirigido por Paul Casey, Ó Bhéal es la celebración de la poesía. Ó Bhéal significa ‘de la boca’ o ‘de boca en boca’ en irlandés. Desde 2007 organizan un evento de poesía semanal en el bar The Hayloft en la ciudad de Cork, Irlanda, y este abril celebrarán su décimo aniversario.

Poetas y público en el bar The Hayloft (dibujo cortesía de Margaret Creedon O'Shea)

Abren el evento de cada lunes con el reto de las cinco palabras, el Five Word Challenge o McNamara Slam. Luego tienen poetas invitados y una sesión de open-mic. Organizan un festival de videopoesía, el Ó Bhéal International Poetry Film Competition y desde el año 2013 el concurso internacional de poesía, Five Words International Poetry Competiton.

John W. Sexton
dibujo: Margaret Creedon O'Shea
Para este edición de Palabras prestadas hemos seleccionado las palabras que utilizaba el poema ganador del 3º Concurso Internacional de Cinco Palabras escrito por el poeta John W. Sexton. Abajo puedes leer el poema ganador.



John W. Sexton es autor de cinco poemarios. El más reciente es The Offspring of the Moon (Salmon Poetry, 2013). Ha sido nominado por el Hennessy Literary Award y su poema The Green Owl ganó el Listowel Poetry Prize, 2007. Ha recibido el Patrick y Katherine Kavanagh Beca en Poesía.



Salón de Baile en el Cumbre
de la Cabeza Más Sangrienta
del Gigante de Veintiséis Cabezas


El dirigible atracó en el puerto en la dársena justo del lado
de su cabeza que sería la decimotercera cabeza. No había opción
de aterrizar en otra de las veinticinco cabezas porque
tenían sus cabellos cuidados y listos para que los ricos y élites se retozaron
en la lujuria de sus rizos ya que la cabeza trece estaba absolutamente
calva. Al desembarcar les recibió en la puerta un gorila
de acero inoxidable. Pálidos juncos ornamentales, hechos de huesos
de bailarinas asesinadas, bordeaba las calles carnosas. El portero sacaba chispas
a cada paso de la escalera de hueso hasta el salón de baile en la coronilla de la cabeza.
Entonaba una canción mientras llevaba el grupo hacía arriba, cantaba a través
de sus cuadrados dientes de acero una letra sobre la masacre de los bailarines de vals,
la misma que habían cantado mientras se desplomaban al recibir una paliza
de manos del gorila. La voz, era profundo en su garganta de acero inoxidable,
y la canción hermosa y libre de dolor. Las otras veinticinco cabezas
—todo oídos— disfrutaban del escándalo y juzgaban. Los juerguistas
sabían que sería una fin de semana vertiginoso, bailando
sobre el acantilado de la cabeza número trece, y las demás
cabezas hablando entre ellas, deliberadamente ignorándola.
Sí, la cabeza número trece estaba en medio de todas esas
cabezas superiores, sin un hombro donde poder siquiera apoyarse.


(Traducción del poema The Dancehall on the Summit of the Bloodiest Head of the Twenty-Six-Headed Giant de John W. Sexton – traducido por Charles Olsen)


El viernes 10 de febrero 2017 publicaremos los poemas y una nueva selección de palabras.



El premio al mejor poema será el libro El agua recobrada –Antología poética de Luis Armenta Malpica de la editorial Vaso Roto

Sobre el libro: Luis Armenta Malpica es una de las voces más genuinas en la poesía mexicana actual. En los poemas de El agua recobrada –selección de Luis Aguilar y prólogo de Eduardo Moga– tensa su lenguaje a partir de la eterna tentación de un retorno al pasado o de la escritura destinada a proyectar un devenir. Su poética es como el agua que baja apenas de los montes nevados, donde, más que la dureza del hielo, se percibe la blancura de la memoria, la inocencia del habla cuando ha recuperado el fluir entre las piedras.
José Gorostiza, César Vallejo, Octavio Paz y Gonzalo Rojas, entre otros, se convierten en padres fundantes de este singular poeta mexicano que ha usado la ausencia como referente y como significante del dolor.


Más información sobre el libro en Vaso Roto Ediciones





Poemas prestados #109

Muchas gracias a todos los que nos han enviado sus poemas con las palabras prestadas por la escritora y poeta neozelandesa Serie Barford. Te animamos a que sigas participando en la centésima décima edición que empieza el viernes 27 de enero del año 2017.

Premio al mejor poema seleccionado por la editorial Cuadernos del Vigía. Enhorabuena a Carmen Hernández Montalbán quién recibirá el libro El tejado de vidrio de Andrés Trapiello de la editorial Pre-textos.




A continuación publicamos los poemas escritos a partir de las palabras prestadas:
horizonte, tinta, hueso, sal y tambor.


❆ ❆ ❆



UN SILBATO

Con el hueso de un albaricoque puedes hacer un silbato,
los hacíamos de niños en verano,
cuando el sol besaba el horizonte
y el sudor nos dejaba en la piel sabor a sal y a batallas.

Entonces, el sol era la piel de un tambor de guerra
que tocaba a retirada,
estirábamos los días persiguiéndolo por las paredes.

Pero la noche implacable,
nos mordía los talones con sus sobras,
como una mancha de tinta que se extiende,
tan negra como el agujero de aquel silbato bajo la almohada.


Carmen Hernández Montalbán
Guadix, Granada, España


❆ ❆ ❆



Escucha el desencanto, es bravo el susurro,
tiene cuernos de un hueso bruñido con almenas.
Recuerdos de una nave de sal, recuerdos ácidos
y espurios y terrestres. Y etéreos. Cae un lienzo
suave, una neblina ingrata, un don que no reconoce
la tinta que lo acuna, por eso es fácil
descender a la miseria, caer hacia una línea
nívea que el horizonte acerca,
es fácil estremecerse o perder la esperanza
cuando repican pánico los tambores del tedio.
Es fácil cortar con una estirpe marina
la sombra de las dudas, y agigantar
hecho un puzle brillante y comestible
el tiempo prioritario.

Y entonces llega una gota perlada de rocío,
cae en la frente un torrente de risa,
sube la mar amarga y útil hasta las plantas
de pies humildes, solos.
Y nada más importa.


MAG
Cuenca, España


❆ ❆ ❆



La tierra,
como tus manos,
es cuenco vacío,
soplo detenido
de luz.
El horizonte curvo
es vulnerable piel desnuda.
Los últimos retazos
del sueño que te atormentó anoche
han dejado restos de tinta
en tus ojos.
Mojas tu rostro con agua tibia,
pretendiendo así apartar
las nubes del tiempo
que lo enturbian.
Huesos jóvenes, huesos cansados,
caminando abajo, en una calle irreal,
amordazada y blanca.
La luna es un tambor amarillo y viejo
a punto de descolgarse.
Y en tus manos,
un silencio de sal
con el que consuelas
a los pájaros.


Francisca Prieto Martínez
Cehegín, Murcia, España


❆ ❆ ❆



Una vez que haya muerto colocaré mis huesos muy delicadamente
descansando inestables bellamente seguros
en la durísima línea del horizonte

Vivíamos en el mar y en el invierno
esa drástica línea divisoria perfectamente recta
recordaba el color de la tinta nubosa con la que te escribía

Recordaba los límites entre tu voz sonando en el tambor cerrado de mi cráneo
diciendo las palabras que leías de mi mano
y la sal infinita de un océano donde había decidido pernoctar

La casa sigue hundiéndose en la arena mojada
Hay viento de poniente rayando los cristales lamiendo nuestros huesos
Hay un árbol que ocupa nuestro cuarto


José Miguel Gómez Acosta
Granada, España

www.margenesarquitectura.com


❆ ❆ ❆



Miro hacia el horizonte
y sonrío complacida
porque la Naturaleza
brinda, sin pedirnos nada,
sólo, que la respetemos
y sepamos compartirla
y a cambio, nos devuelve
salud, estima, alegría,
y es universal el don,
si aprovecharlo sabemos,
que nos acoge a todos,
niños, jóvenes y viejos.

En el plano de intelecto,
también la Literatura,
en prosa ó en poesía
nos proporciona lectura
que aviva el ingenio
mantiene la llama viva,
e invita con interés
a saborear la vida.

El que escribe con amor
desborda ríos de tinta
y enseña con su saber
a buscar con ilusión
y encontrar siempre la paz.
Por el contrario, saber
que podemos encontrarnos
con una pluma "traviesa"
que nos haga padecer,
tropezando con un "hueso",
sintiéndonos incapaces
de digerirlo y roer.

Aderezando la vida
de azúcar, pimienta, sal,
que no haya monotonía
y sí veamos resplandor
en la luz del nuevo día.

Entendamos el mensaje
y que se oiga nuestra voz
clara, potente, vibrante
como si fuera un tambor,
que hermane, sin distinción
de raza, país, ó linaje.


Hortensia Ayuso Oliva
Torremocha de Jarama, Madrid, España


❆ ❆ ❆



Cinco aforismos para cinco palabras

Como la sed de agua, que la sal posee
es la sed de besos que tiene el amante.

Cuando el blanco hueso se resquebraja
el sentido íntimo del poema se oxigena.

Donde el horizonte blanquea entre azules
sueñan pastar las ovejas ya despiertas.

Porque el papel ama mucho a la tinta
se pueden leer todas las tontas cartas.

Que el tambor es fuerte deseo de sonido
lo saben el vendedor, el papá y el niño.


Julio Alcalá
Castellón, España

Julio's Blog


❆ ❆ ❆



Coloniales y ultramarinos

Pequeños frascos artesanales
sobre estantes como horizontes
etiquetados con nombres
de variantes, salazones o infusiones
con evocaciones coloniales.

Sal de roca, dulce de membrillo, mazapán
y tinta de calamar, abastos, latas
de banderillas y pequeñas pirámides
ordenadas de frutas escarchadas, azafrán,
huesos de codillo para caldo de cocido
y tabas, tomates raf, huevos de codorniz,
tocino, cola de pescado, gelatina y regaliz.

Vermú de grifo con sifón, barricas de moscatel.
Deja vú: esos olores dulzones y espesos
de magdalenas de Proust a granel,
a encurtidos, pipas de calabaza y galletas de nata
sin papel de celofán ni fecha de caducidad
mientras, como cuando era un niño, resuenan
entre los puestos los ecos
de mi tambor de hojalata.


Gabriel Merino
Madrid, España


❆ ❆ ❆



Nieve

Horizonte de nieve
las alas son palomas blancas
con la tinta que
es arco iris
la sal sale del mar
con las olas
que traen sus
huesos donde salen
mariquitas
que construyen
un tambor
para que salga
el sol.

Y las notas son
hadas que vuelan
Para dar calor.


Martha del Pilar
Italia


❆ ❆ ❆



Asimilación

Ya no se escucha en el horizonte el tambor,
habían sembrado de sal la tierra,
las piedras quedaron mudas.

Ya no se escucha el tambor en el horizonte,
las noticias siguieron su rutina,
las imprentas bostezan la tinta de los huesos

Ya no se escucha,
las termitas siguen haciendo su camino,
los últimos nombres hablan en las brumas.


Izu
Cercedilla, Madrid, España


❆ ❆ ❆



La huida

Al son del tambor
salta la rana
sobre la luna
que nada en el agua.
Al desplazarse
vertiginosa
exuda motas de sal.
Sus huesos hélices
forman una estela de tinta
que se pierde en el horizonte.


Carmen Lafuente
Madrid, España


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El circo

El tambor que se oye
allá distante
es el del circo
para animar a gente,
redobla y con tinta
en los anuncios
publican acrobacias,
avisan sugerentes…

Hay que comer primero
no eches huesos
ni demasiada sal
que el guiso se repite,
después te llevaré
a ver a los gimnastas
cuando en el horizonte
el sol, se nos derrite.


Carmen Barrios Rull
Leganés, Madrid, España


❆ ❆ ❆



Lot

Pasar mi lengua
por tus pechos de sal,
sin más horizonte, frontera o patria
que tus huesos tibios.
Atrás,
los tambores marcan
el ritmo de la destrucción.
Ríos de sangre como tinta
firman la derrota de un dios
que nos tiene envidia.
Mañana amanecerá
y me encontrará
aferrado a tus muslos.
La única plegaria sincera.


Dudu Fdez
Villamuriel de Cerrato, Palencia, España


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Hacia el soplo enorme de la vida

—¡Sal! —Le indicaba al sol, que aún vagaba en su horizonte.
—Conviértete ya en día,
aunque sé que portarás durezas
ensambladas
como huesos
en lo blando y corto
de tus horas —añadía.

(Y enseñó la noche —todavía— rutilantes sus despojos.)

—¡Sal! Que resuenen fuerte
los redobles
de tambores
de tus luces
como estruendo abrupto
que trastoque gestos
demacrados
por las horas
tristes
de la noche —insistía.

(Y encendía aquella —siquiera— sus últimos instantes. Y el dolor violáceo lo envolvía.)

—¡Sal! —Envió la orden nuevamente, como siendo ya un reproche en ciernes.
—Lograrás que escriba
con las tintas
turbias
de mis ansias
en tus horas
leves
descargadas
sobre seres
anhelantes —le espetaba abstruso.

(Y el color seguía de la noche, confundiendo.)

—¡Sal! —le inquirió de nuevo, como insiste siempre un condenado a cada instante,
dirigiendo entera
la intención
hacia el soplo
enorme
de la vida.


Vicente Javier Fernández Gómez
Añastro, Burgos, España

vicentejavier-f.blogspot.com


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Al anochecer
me sorprendió esa tinta del horizonte
su color violeta
su blanco de sal en las nubes,
la sensación de un sueño

Los cuerpos tumbados en la arena
escuchando ese silencio
no es mi voz la que resuena
son tambores del recuerdo
que te hielan los huesos

Tienes que seguir adelante
sin haberle dicho a tu madre que la quieres,
entonces no estaba de moda decirlo
(a todas horas)
dibujando un corazón con las manos
acercando tus besos a su oído
en cualquier parada de autobús

Ella lo sabía, pero quizás, no lo escuchó
cuando debía, cuando se iba
cuando tú lo sentías
y tienes que seguir dibujando el silencio
de aquel
último instante


Maribel Moratilla
Zaragoza, España


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Con tinta de granada
y pincel de alcauciles
se pintan las palmeras
al sol de los salares;
romero y mandarina,
limón y tierra seca
entretejo a mi falda
de bancal y laguna.
En la sal de los huesos
de las altas palmeras
el cielo borda nubes
con azúcar de dátil.
Montes de tomillares
son ahora mis tejas,
cumbres de poesía
de tambor y de palma;
vientos de mar fenicio
en los nuevos senderos
cosidos a mi falda,
horizonte de sal,
dobladillo de agua.


Pon
San Isidro, Alicante, España


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Son nuestra pálidas paredes
fosa abierta donde mora el mundo soberano.
Su piel de tambor
brilla como un sexo adolescente;
danzan los huesos
alterando la dirección del aire.
Cae la risa
y rompe un campo de magnolias
para vestirnos de nubes.
Bajo un cielo seguro de tinta indeleble
me corona de diminutivos y blasfemias
en un gozo que sacude
desde las anatomías a los guijarros.
Se embriaga de mi sal con gesto delicado
y el horizonte evoca la ola
y se quiebra en melaza de pólvora.
Nombra mis días
salvando tempestades;
en nuestras pálidas paredes
se desenreda la vida.


Keka Conesa
Sevilla, España


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Seguidilla

Anoche, tras la reja
de tu ventana,
esperé suspirando
casi hasta el alba.
La luna nueva
embozaba penumbras
de tinta y hiedra.

Cuando raya la aurora,
como un mendigo.
en la puerta rendijas
temblando espío.
Digo tu nombre;
pero tú ya volteas
el horizonte.

Te cruzaste conmigo.
Vuelves la cara.
Nada puedo decirte
con la mirada.
Con un tambor,
¿despertaré los pulsos
de tu atención?

Estéril diligencia
cuando el empeño
que pongo por tenerte
siempre da en hueso.
Y en mi zaguán,
para que nada crezca
me has puesto sal.

Malogrado el intento
busco reposo
al agobio que causan
tus abandonos…
(¡Qué pretensión!,
cautivar de la Musa
su comprensión).


Pedro Bernal
Madrid, España


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Depresión fue la tinta de aquella misiva
que escribió con la soledad de sus huesos.
El insomnio aconsejó suspender la vida
cuando el tambor de su infancia
sonó en la madrugada
dentro en su cabeza.

Lo último que probó su cuerpo fue la sal,
al perderse en el horizonte.


Mariana Centurión de la Cueva
Cd. de México, México


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INFANCIA

Me acabo de dar cuenta,
Que la palabra horizonte
Es un pálpito de bienestar.
Mis recuerdos,
Se escribían con una enorme sonrisa.
Recordar mi infancia,
con esos huesos de Santo
Que hacía mi abuelita.
El tic tac del reloj de cuco,
Decorando el salón.
Ver a mi abuelo,
A la sombra del Olmo,
Con el tintero,
una tinta negra,
Mas negra que el carbón.
La pluma parecía moverse sola
Tan sola,
que parecía dibujar caritas sonrientes,
Las cuales parecían guiarme.
Recordar los rituales ancestrales,
efectuados con sal.
Que nuestros antepasados
Hacían.
Al son del sonido de un tambor.
Una infancia tan dura,
Pero a la vez tan bonita.
De la cual doy pinceladas de felicidad.


Israel Jubrias Cordero
Lardero, La Rioja, España


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